Esta es la crónica que hice para los amigos y los grupos serratianos de Facebook en ocasión del concierto "El vicio de cantar 1965-2022", que Joan Manuel Serrat brindó en el Movistar Arena de Buenos Aires el 29 de noviembre de 2022, y que fue su gira de despedida de los escenarios mundiales.
Este fue un recital muy significativo de Serrat, ya que fue el último que dio en Buenos Aires, como dije, su despedida. Luego de esta fecha en Buenos Aires, Joan Manuel Serrat dijo adiós definitivamente con su último concierto en Barcelona, su ciudad natal, el 23 de diciembre de 2022 en el Palau Sant Jordi, y a pocos días de cumplir sus 79 años. Dicho concierto, que fue todo un acontecimiento, contó con la presencia del Presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez y su Ministro de Cultura, Miquel Iceta.
Hoy la comparto en mi blog para todos los que me siguen en el mismo.
EL TESTAMENTO DEL NANO
Por Agustín Borthiry
El 29 de noviembre el Nano Serrat, aquel del Poble Sec, concretó su despedida de los escenarios en la ciudad de Buenos Aires, en el Movistar Arena con su espectáculo "El vicio de cantar 1965-2022"
Esa despedida fue su testamento musical, personal, familiar, ideológico y político. Y fue de una coherencia tal, que no dejó nada librado al azar para expresar su ideario de toda la vida.
Desde el comienzo, en que recordó su infancia, a su madre, a su padre, a su hermano y a su pueblo, a través de las canciones, su emblemática y bella, "Mi niñez", como así también su adolescencia, con personajes que lo marcaron y que nos marcaron a todos los que lo seguimos durante toda la vida. Así desfilaron aquel maniquí "De cartón piedra", la "Señora" y varios personajes de su y de nuestra juventud, como la entrañable "Penélope", y su "Lucía".
La parte, tal vez, más emblemática del concierto se dio cuando recordó a su abuelo, a quien mostró con una fotografía en el fondo del escenario, mientras él lucía una gorra similar. Con una memoria actual y sin medias tintas, nos contó sobre la perdida de los documentos de aquel español en un incendio y de su fusilamiento por parte de la dictadura asesina franquista y de la desaparición de su cuerpo en una fosa común, del que nunca más volvieron a tener noticias. Como si nunca hubiera existido. El "Carrusel del Furo" fue el digno homenaje a su abuelo. En su relato quedó flotando aquella frase de Memoria y Justicia.
Con "Pare" nos conmovió sobre las consecuencias en la naturaleza de la irresponsabilidad humana, dejando luego paso a su "Algo personal" en donde no dejó dudas sobre su posicionamiento político e ideológico, plantándose frente a los poderosos (aquellos que "la tienen más larga"), a los hipócritas, al FMI, a través de su canción y de las imágenes que la acompañaron, que no fueron casuales. Como se dice en estos pagos, "más claro, echale agua".
Y como corolario de esta significativa parte del concierto, el homenaje a Miguel Hernández con las "Nanas de la cebolla", recordando a su amigo y autor de la música, Alberto Cortez, y "Para la libertad", como para no olvidar que los crímenes del franquismo durante la guerra civil siguen vigentes y la memoria intacta mientras no haya justicia.
En la hora de los homenajes, recordó al maestro Juan Carlos Calderón, a su amigo y compañero Josep Maria Bardagí (Capgros), ya fallecidos, como así también a Atahualpa Yupanqui de quien cantó su "Vendedor de yuyos", agradeciendo la influencia que tuvieron en su carrera artística. También tuvo un reconocimiento especial por los aportes artísticos de Ricard Miralles y Josep Más "Kitflus", que estaban al frente de la banda que lo acompañó en el concierto.
Al final, el reconocimiento y agradecimiento a todo el público y a todos los que lo acompañaron a través de toda su vida, y en especial al público argentino, fiel en las buenas y en las malas.
Para completar este testamento del gran artista español, volvió nuevamente a sus raíces. Volvió a su "Pueblo blanco", de tantos recuerdos en años oscuros, y a su infaltable final de "Fiesta", con el publico de pié, nuevamente agradecido por la gran entrega del catalán.
¡Que más se puede decir, que no se haya dicho, de esta conmovedora despedida del Nano de los escenarios!.
Un público fervoroso que acompañó cada una de sus creaciones, que escuchó atentamente sus parlamentos y reflexiones, que cantó, se emocionó hasta las lágrimas, y respetó la emoción de un Serrat conmovido por la gran despedida del público argentino, con quien se relacionó por más de 50 años.
Dignísimo final para esta despedida, que seguramente los que estuvimos allí llevaremos en nuestros recuerdos y en nuestros corazones.
Larga vida al Nano, larga vida a su poesía y a su música. Seguramente, nos seguirá acompañando, como lo hizo toda la vida.
Ojalá!!!